Por qué importa
La relación entre el nuevo gobierno y el partido que dominó el Congreso define la gobernabilidad. Aunque el Centro Democrático se ofreció como partido de gobierno, la exclusión de su dirigente en un acto simbólico como la posesión anticipa una cooperación con matices. La decisión de Álvaro Uribe de no confirmar su asistencia refleja un distanciamiento que afecta la correlación de fuerzas.
El panorama general
Abelardo De La Espriella asumirá la presidencia con un partido nuevo, Defensores de la Patria, que compite directamente con el Centro Democrático. La declaración de Valencia ocurre luego de varios roces:
- En la disputa por la presidencia del Senado, el candidato del Centro Democrático, Honorio Henríquez, venció a Alfredo Deluque, apoyado por De La Espriella.
- Uribe, líder histórico del uribismo, evalúa su asistencia a la posesión por su situación judicial.
- Paloma Valencia y otros dirigentes han mostrado respaldo crítico, insistiendo en que mantendrán independencia en decisiones legislativas.
Entre líneas
Valencia dijo que se declararon partido de gobierno "sin permiso", lo que sugiere que el nuevo gobierno no ha buscado un acercamiento formal. Su frase "fume y compare" contrasta la experiencia de su partido con la novedad del proyecto de De La Espriella. Es un apoyo condicionado: colaborarán donde coincidan, pero competirán en otras áreas.
Qué sigue
La posesión se realizará el 7 de agosto en Cali. Se espera que en los próximos días se conozca la lista de asistentes y si Uribe finalmente asiste. El primer test de la relación entre los partidos será la elección de las mesas directivas del Congreso y la agenda legislativa del nuevo gobierno.