Por qué importa
El discurso de León XIV llegó en un momento de polarización política en España y de auge de discursos antimigratorios en Europa. El papa no solo respaldó las políticas de acogida del Gobierno progresista de Pedro Sánchez, sino que también criticó abiertamente la "prioridad nacional" que defienden la derecha (PP y Vox). Al mismo tiempo, reforzó posturas conservadoras contra el aborto y la eutanasia, que el Ejecutivo busca blindar constitucionalmente.
El dato clave
- Ovación de siete minutos: una de las más largas en la historia del Congreso, con vítores desde las bancadas de la derecha.
- 1,5 millones de personas asistieron a la misa del domingo en Madrid; 600.000 jóvenes participaron en una vigilia de oración.
- Es el primer papa estadounidense (Robert Francis Prevost) y el primero en dirigirse al Parlamento español.
Lo que dicen
La izquierda elogió el "humanismo" del papa al hablar de inmigración y derecho internacional. La derecha celebró el discurso sin sentirse aludida: el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, dijo sentirse "interpelado por todo", pero evitó responder a la condena papal de la discriminación por origen nacional. Vox y PP prolongaron los aplausos mientras la izquierda los fue acortando.
La imagen completa
León XIV evitó mencionar el escándalo de pederastia en la Iglesia, pese a las peticiones de víctimas. En cambio, centró su mensaje en desarmar el lenguaje político, criticar el rearme mundial (en alusión a los ataques entre Israel e Irán) y defender la dignidad de los más vulnerables. Su visita, la primera desde Benedicto XVI en 2011, consolida a la Iglesia como actor político en una España que se dice aconfesional pero que llenó las calles de fieles.