El informe oficial
El subdirector de operaciones del NPS, Frank Lands, declaró en un documento judicial presentado esta semana que la policía de Parques investigó el incidente. La declaración se realizó en el marco de una demanda de una organización sin fines de lucro que busca detener el proyecto.
Según el informe policial, los daños incluyen:
- Corte en el sellador de espuma con un cuchillo o navaja
- Destrucción del material de la superficie deslaminada
- Aproximadamente 70 tapas de postes de valla arrojadas al estanque
El documento no precisa cuándo ocurrió exactamente el corte ni identifica sospechosos.
Reacción y retraso en la divulgación
El Departamento del Interior explicó que no informó públicamente del incidente en junio porque se creyó que era un "caso aislado" y se buscó no alentar a imitadores. Luego, el personal del parque descubrió otro hecho donde se arrancaron y arrojaron cercas al agua.
El presidente Trump había acusado repetidamente a vándalos sin presentar pruebas, y llegó a amenazar con penas de hasta 10 años de prisión. Ahora el gobierno ofrece detalles específicos por primera vez, aunque el informe no confirma si el corte fue intencional ni vincula a nadie.
Lo que está en juego
La renovación del estanque se realizó por orden de Trump para el 250.° aniversario de Estados Unidos el 4 de julio. El proyecto enfrenta una fecha límite autoimpuesta mientras lidia con algas, pintura descascarada, aves muertas y una investigación por la muerte de patos.
La demanda que originó la declaración judicial busca frenar las obras. El gobierno aún no ha mostrado las imágenes que Trump prometió para respaldar sus afirmaciones de un corte de 300 pies.