El panorama general
El vuelo FR1879 (operado por Malta Air, filial de Ryanair) despegó de Tesalónica rumbo a Memmingen a las 6 a.m. del viernes 10 de julio. Poco después de alcanzar unos 20.000 pies, se escuchó un fuerte estruendo y la ventanilla del asiento 14F se rompió.
- La despresurización activó las máscaras de oxígeno y la aeronave perdió altitud de inmediato.
- El pasajero quedó con la cabeza y los hombros fuera del fuselaje durante varios minutos.
- Su esposa y otros viajeros lo agarraron de las piernas y lograron reincorporarlo.
Lo que no se dice
Las autoridades investigan si una pieza del motor se desprendió e impactó contra la ventanilla. Dos fuentes cercanas al caso confirmaron esa versión a Reuters, pero Ryanair no la ha reconocido oficialmente. El avión —un Boeing 737-800 de 18 años— ya había tenido un desvío la noche anterior, sin que se aclare el motivo.
Lo que dicen
Una pasajera identificada como Christina relató a Radio Thessaloniki:
“Fue como si reventara un neumático. Hubo gritos, máscaras cayendo, un olor fuerte. Afortunadamente, el hombre llevaba el cinturón puesto.”
Michalis Giannakos, presidente del sindicato de hospitales públicos griegos, añadió que el hombre sufrió quemaduras por fricción y una lesión en el cuello, pero fue dado de alta en buen estado.
Qué sigue
La Junta Nacional de Seguridad del Transporte de EE.UU. (NTSB) fue notificada y está en espera para colaborar en la investigación, que liderará Grecia. Ryanair envió un avión de reemplazo que llegó a Alemania con cuatro horas de retraso. Se espera que los informes periciales determinen si hubo fallo mecánico o de mantenimiento.