El trasfondo
Collins ha hablado abiertamente de su lucha con el alcohol desde al menos 2016, cuando publicó su autobiografía Not Dead Yet. En ese entonces estaba sobrio gracias a un medicamento, pero luego lo dejó. Intentó rehabilitación en la clínica de Eric Clapton en Antigua, pero al volver a casa volvió a beber.
- En noviembre de 2023 ingresó por primera vez a un hospital suizo por su adicción.
- Lo dieron de alta tres días antes de Navidad, pero semanas después regresó en estado crítico.
- Permaneció inconsciente durante siete meses, hasta que finalmente se recuperó.
Lo que dicen
Collins explicó al diario The Times que su manager convocó a sus hijos, entre ellos la actriz Lily Collins, ante la duda de los médicos sobre si mantenerlo con vida. "Mis riñones estaban fallando, mis órganos se paralizaban. La gente venía a despedirse, pero yo no tenía idea de lo que pasaba", relató.
Añadió que desde entonces no ha vuelto a beber y que se siente afortunado de haber sobrevivido. "No he tomado una gota de alcohol desde entonces".
El estado de las cosas
Actualmente Collins vive en Suiza con una enfermera a tiempo completo. Necesita muletas para caminar, tiene daños en la mano que le impiden tocar la batería, y su páncreas y riñones siguen frágiles. En 2026 dijo estar "más saludable que en mucho tiempo", aunque descartó tocar en su ingreso al Salón de la Fama del Rock & Roll en noviembre.
Qué sigue
El músico contempla volver a grabar o hacer música desde su estudio en casa. "Constantemente me digo que debería bajar al estudio", comentó. También expresó su deseo de tener una relación amorosa, aunque reconoció que su vida solitaria y sus limitaciones físicas lo hacen difícil.