Por qué importa
El proyecto ejemplifica cómo una promesa de renovación rápida y barata escaló hasta convertirse en un gasto multimillonario con resultados deficientes. El estanque, un ícono nacional visitado por millones, ahora enfrenta dudas sobre el manejo de fondos públicos.
El estado de las cosas
- El costo pasó de un estimado inicial de 1,5 millones a casi 14,7 millones de dólares.
- La administración Trump otorgó contratos sin licitación competitiva a Atlantic Industrial Coatings LLC, una empresa sin contratos federales previos.
- Los pagos a esa compañía sumaron: 7 millones en abril, 6,2 millones en mayo, y más de 1,4 millones en lo que va de junio.
Lo que sabemos (y lo que no)
El sellador color “azul bandera estadounidense” se está desprendiendo del fondo del estanque. Trabajadores aplicaron peróxido de hidrógeno para tratar las algas, pero el Interior Department calificó la medida como un tratamiento leve. Ese químico parece haber contribuido al descascarado y a elevar los niveles de fosfatos en el agua. Los niveles de algas en junio son los más altos en cinco años.
Entre líneas
La administración evitó el proceso de licitación estándar argumentando que cualquier demora causaría un “daño grave” al gobierno, sin especificar en qué consistía ese daño. La empresa seleccionada no tiene historial de contratos federales, y el proyecto incluyó tecnología de “nanoburbujas” que no logró evitar el regreso de las algas.
Qué sigue
El costo total probablemente aumentará para cubrir las reparaciones necesarias. La Casa Blanca aún no ha anunciado un plan concreto para solucionar los problemas actuales del estanque.