El origen de la crisis
Infantino impulsó la creación de una estructura comercial para vender parte de los beneficios futuros del Mundial y otras competiciones a inversores privados. La iniciativa generó un rechazo inmediato:
- UEFA amenazó con boicotear todas las competiciones de la FIFA.
- CONCACAF (Norteamérica, Centroamérica y Caribe) dijo que la FIFA “dejó de poner al fútbol primero”.
- La Confederación Asiática de Fútbol también se opuso.
Infantino retiró el plan al darse cuenta de que había “creado divisiones” entre los actores del fútbol.
Las reacciones clave
- Andy Burnham: “No creo que sea el hombre adecuado para liderar el fútbol a nivel mundial. El plan fue ofensivo y no podemos simplemente olvidarlo”.
- UEFA: calificó el proyecto como un “acuerdo turbio, a puertas cerradas y opaco” y afirmó que “ninguna opción debe quedar descartada” para evitar que vuelva a ocurrir.
- CONCACAF: señaló que el liderazgo de la FIFA “dejó de poner al fútbol primero”.
Aunque Infantino recibió apoyo público de algunas asociaciones, como la de Catar (anfitrión del Mundial 2022), las críticas de un jefe de gobierno como Burnham aumentan la presión política.
Lo que viene después
La próxima elección presidencial de la FIFA será en marzo de 2027 en Rabat, Marruecos. El plazo para que los candidatos se inscriban vence el 18 de noviembre de 2026, dentro de algo más de tres meses. Si alguna federación o grupo de federaciones decide presentar un candidato alternativo, la oposición actual podría traducirse en una contienda real.
En perspectiva
Infantino ha sorteado crisis anteriores, pero esta vez la rebelión une a confederaciones y gobiernos. La UEFA ya dejó claro que trabajará con otras organizaciones para evitar un plan similar. Si la presión sostiene, la votación de marzo podría ser el momento en que se defina si Infantino sigue al frente.