El trasfondo
Jordania participó por primera vez en un Mundial en junio de 2026. Durante el torneo, la federación enfrentó varios obstáculos que, según Prince Ali, la FIFA no resolvió hasta que se insinuó un trato.
- Visas denegadas: muchos aficionados jordanos no obtuvieron visados a Estados Unidos pese a tener entradas, que además se vendieron a precios elevados.
- Impuestos inesperados: el gobierno estadounidense, a través de la FIFA, cobró impuestos a Jordania por su participación en el Mundial. Esto no ocurrió con selecciones que jugaron en Canadá o México.
- Premio impago: desde diciembre de 2025, Jordania espera el dinero por llegar a la final de la Copa Árabe de la FIFA en Catar. El monto asciende a 4,2 millones de dólares, según medios locales. La FIFA aún no lo ha entregado.
Entre líneas
Prince Ali afirmó que, durante el Mundial, un representante de la FIFA le comunicó verbalmente que si apoyaba a Infantino "contribuiría enormemente a ayudar a nuestra federación". Para el príncipe, esa oferta condicionada equivale a chantaje. En sus palabras: "No lo apoyamos antes y, desde luego, no lo haremos ahora. Toda esta situación constituye un chantaje y nos negamos a ceder".
La denuncia no surge en el vacío. Infantino perdió respaldo de varias federaciones tras abandonar su controvertido proyecto de vender una participación minoritaria de los ingresos futuros de la Copa Mundial a inversores liderados por Joshua Kushner. La UEFA, la Confederación Asiática y Concacaf se opusieron abiertamente al plan.
El estado de las cosas
Infantino necesita una mayoría simple (más del 50% de las 211 federaciones miembros) para ser reelegido en marzo de 2027. Hasta ahora, varias federaciones clave han retirado su apoyo, y la acusación de Jordania podría inclinar a otras. La FIFA no ha emitido una respuesta oficial sobre las acusaciones.
Qué sigue
Se espera que más federaciones se pronuncien en las próximas semanas. La situación podría escalar si aparecen nuevas denuncias o si la UEFA formaliza acciones legales, como ya amenazó. Por ahora, la reelección de Infantino pende de un hilo.