El trasfondo
El dron explotó en la madrugada del viernes contra un edificio de departamentos en Galati, cerca de la frontera con Ucrania. Rumania pidió a la OTAN desplegar más defensas antiaéreas en su territorio.
Horas antes, Rusia denunció un ataque ucraniano contra una residencia de estudiantes en Lugansk que causó 21 muertos. La portavoz rusa María Zajarova acusó a Occidente de hacer “ruido” sobre Rumania para desviar la atención de ese hecho.
Entre líneas
Putin emplea una estrategia de duda sistemática para desacreditar a Ucrania y sus aliados. Sus argumentos clave son:
- Señala que drones ucranianos ya sobrevolaron Finlandia, Polonia y los países bálticos, y en esos casos se les atribuyó erróneamente a Rusia.
- Afirma que nadie puede determinar el origen del dron sin un examen técnico, y que Rusia es quien debe realizarlo.
- Zajarova vincula el incidente con el cierre del consulado ruso en Rumania, al que califica de provocación.
Qué sigue
Rumania anunció medidas proporcionadas y solicitó más sistemas antiaéreos a la OTAN. Rusia prometió una respuesta al cierre del consulado. La investigación independiente que propone Putin es vista con escepticismo por los aliados, que consideran que busca ganar tiempo y sembrar confusión.