Lo que dijo el Real Madrid
En un comunicado oficial, el club valoró "muy positivamente" el retiro de la propuesta y señaló que la unidad de las instituciones "protegió al fútbol en un momento decisivo".
- Considera que el Mundial es un patrimonio de interés público que pertenece a las naciones y a los aficionados.
- Destacó que los clubes son la base del fútbol de selecciones, ya que forman a los futbolistas que participan en estas competiciones.
El panorama general
El respaldo del Real Madrid se enmarca en un rechazo transversal al plan de Infantino. La UEFA amenazó con boicotear todas las competiciones de la FIFA, mientras que Concacaf y la Confederación Asiática también se opusieron. La presión llevó a Infantino a retirar la propuesta el sábado pasado.
Lo que no se dice
La declaración del Real Madrid refuerza la posición de la UEFA, que ahora explora acciones legales contra la FIFA. El club evitó mencionar directamente a Infantino, pero su respaldo implícito a las confederaciones opositoras suma peso al cuestionamiento sobre el liderazgo del presidente de la FIFA.
Entre líneas
El comunicado también refleja la tensión latente entre los clubes grandes y la FIFA. El Real Madrid, junto a otros gigantes europeos, ha impulsado proyectos como la Superliga, lo que sugiere que su apoyo a la UEFA no es solo institucional sino estratégico: busca preservar el control de las competiciones en manos de los organismos tradicionales.
Qué sigue
- La UEFA exige preservar documentos de 18 altos ejecutivos de la FIFA como posibles pruebas para una demanda.
- La FA de Gales retiró su apoyo a Infantino y la federación inglesa se prepara para hacer lo mismo.
- La crisis abre la puerta a una moción de censura contra Infantino antes de las elecciones presidenciales de marzo de 2027.
La imagen completa
El fallido plan FFE expuso las grietas en la gobernanza del fútbol mundial. El rechazo unificado de confederaciones, clubes y gobiernos obligó a Infantino a dar marcha atrás, pero la herida institucional sigue abierta. La UEFA no solo busca justicia legal, sino que también envía una señal clara: el fútbol no se vende en partes.