El panorama general
El J7 reúne a organizaciones de Argentina, Australia, Canadá, Francia, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos, que concentran más del 90% de la población judía mundial. En 2025 documentaron más de 23.000 incidentes antisemitas en estos países, un aumento del 136% respecto a 2022.
Aunque en 2025 el número total de incidentes cayó en EE.UU., Australia, Canadá y Francia, todos esos países se mantienen muy por encima de los niveles previos al 7 de octubre de 2023.
Los números que importan
- El Reino Unido fue el único país donde los incidentes crecieron un 5% respecto a 2024, la mayor subida entre las siete naciones.
- Alemania tuvo la mayor cantidad de incidentes tanto en cifras absolutas como relativas.
- 20 personas murieron en ataques antisemitas durante 2025, la cifra más alta en más de tres décadas. Los casos más graves:
- Australia: 15 muertos, incluida una niña de 10 años, en un tiroteo masivo durante una celebración de Janucá en Bondi Beach (Sídney).
- Reino Unido: dos hombres asesinados en un ataque a la sinagoga Heaton Park en Mánchester en Yom Kipur.
- EE.UU.: dos empleados de la embajada israelí muertos en un museo judío en Washington D.C., y una mujer fallecida tras un ataque con cóctel molotov en Colorado.
Entre líneas
El informe señala que el antisionismo fue un factor motivador clave, presente en el 48% de los incidentes en Reino Unido y el 45% en EE.UU. Este vínculo con el conflicto en Gaza, desencadenado por el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, explica que los niveles de antisemitismo no hayan retrocedido incluso después de que la guerra entrara en una fase menos activa.
La reacción inmediata
El grupo J7 declaró: "Los gobiernos deben dejar de reaccionar después de que los judíos sean atacados y empezar a actuar antes, con financiación real para seguridad, leyes más firmes y plataformas de redes sociales que hagan cumplir sus propias normas". La organización calificó la situación como "la realidad mortal del antisemitismo en niveles no vistos desde la Segunda Guerra Mundial".
Qué sigue
El informe insta a los gobiernos a implementar medidas preventivas en lugar de responder solo tras los ataques. Se espera que el J7 presente estas conclusiones ante organismos internacionales y que los países con mayor aumento —Reino Unido, Argentina y Alemania— refuercen sus políticas de seguridad comunitaria y monitoreo de discursos de odio en línea.