Cómo llegamos aquí
Contreras acumuló 34 años en la Policía de Investigaciones, donde llegó a ser prefecto general y segundo al mando. Tras retirarse a fines de 2024, el gobierno del presidente José Antonio Kast lo nombró en marzo de 2026 como jefe de Contrainteligencia de la ANI.
Los chats con Hermosilla abarcan de 2018 a 2023, es decir, todo el período en que Contreras ejercía altos cargos en la PDI.
Lo que revelan los chats
Según la investigación del medio Reportea —respaldada por un informe de más de 470 páginas—, Contreras compartió información sensible con Hermosilla por WhatsApp, Telegram y reuniones presenciales. Entre los antecedentes filtrados están:
- Datos migratorios sobre el entonces alcalde de Recoleta, Daniel Jadue (unas vacaciones en República Dominicana).
- Información sobre los generales de Carabineros Mario Rozas y Marcelo Araya durante sus procesos de ascenso.
- Coordinación para enfrentar un reportaje sobre el exdirector general de la PDI Héctor Espinosa, defendido por Hermosilla y condenado por apropiarse de gastos reservados.
La información más sensible no quedó registrada en los chats, sino que se manejó en reuniones presenciales y a través de sobres físicos y Telegram.
La reacción inmediata
El abogado Luis Mariano Rendón presentó una querella por revelación de secretos contra Contreras y contra la fiscal regional Metropolitana Oriente, Lorena Parra, a quien acusa de ocultar información sobre ilícitos.
El ministro de Seguridad, Martín Arrau, confirmó la renuncia, pero señaló que la investigación debe ser revisada por el Ministerio del Interior, no por su cartera.
Diputados como Marcos Ilabaca (Partido Socialista) cuestionaron por qué el gobierno nombró a Contreras pese a los antecedentes disponibles y advirtieron que, si filtraba a Hermosilla, pudo hacerlo también a bandas criminales. Ilabaca anunció una citación.
La exministra del Interior Carolina Tohá criticó los nombramientos de altos mandos de la PDI vinculados a casos de corrupción.
Qué sigue
La Fiscalía deberá investigar si Contreras cometió revelación de secretos y si la fiscal Parra omitió información. El caso Audios continúa sumando aristas, y la renuncia abre dudas sobre los controles internos en la ANI y el proceso de designación de sus cargos clave.