Por qué importa
Italia arrastra una crisis histórica: no clasifica a un Mundial desde 2014 y suma tres ausencias consecutivas. Mancini ya dirigió al equipo entre 2018 y 2023, ganó la Eurocopa 2020, pero fracasó en la clasificación a Qatar 2022.
- Su regreso ocurre tres años después de renunciar para irse a Arabia Saudita.
- Ranieri, de 74 años y campeón con Leicester, asume como director técnico para reestructurar el fútbol juvenil.
- La dupla busca devolver a la Azzurra a la élite con la mira en el Mundial 2030.
El panorama general
La FIGC enfrentó un colapso interno en los últimos días. Maldini y Leonardo renunciaron el lunes tras 16 días en sus cargos, porque el presidente Giovanni Malagò bloqueó a Pirlo. Además, el ministro de Deportes criticó la gestión.
Mancini asume con críticas de figuras como Fabio Capello, quien cuestionó que haya abandonado Italia en 2023 por dinero. Malagò defendió la elección y dijo que Mancini se disculpó por su salida anterior.
Entre líneas
El regreso de Mancini refleja la falta de opciones de la FIGC. Tras el rechazo de Guardiola y Ancelotti, y el veto político a Pirlo, la federación optó por un técnico conocido, aunque su pasado reciente genera dudas.
- Mancini fue el responsable de la no clasificación a Qatar 2022.
- Su salida abrupta en 2023 dejó al equipo sin rumbo en plenas eliminatorias.
- Ranieri, sin experiencia en gestión federativa, deberá reorganizar las selecciones menores.
Qué sigue
Mancini y Ranieri serán presentados oficialmente el miércoles ante la prensa. Italia no tiene partidos oficiales hasta septiembre, pero deberá armar un proyecto a largo plazo para recuperar la competitividad.
El principal objetivo: clasificar al Mundial 2030, que se disputará en España, Portugal y Marruecos. Para eso, la FIGC también buscará un tercer responsable que coordine las selecciones juveniles.