El estado de las cosas
El partido duró casi cinco horas y terminó 6-3, 7-5, 3-6, 2-6, 7-6 (8) frente a una multitud ruidosa en la cancha Suzanne Lenglen. La jueza era la brasileña Ana Carvalho, una árbitra experimentada.
La directora del torneo, Amélie Mauresmo, anunció inicialmente una multa de 65.000 euros, pero la Federación Francesa de Tenis corrigió: eran 65.000 dólares (unos 55.000 euros). Vallejo recibió 130.000 euros solo por participar en segunda ronda.
Lo que dijo Vallejo
En una entrevista con el sitio Clay, el tenista argumentó que un partido así requiere un árbitro hombre porque:
- Es difícil que una mujer maneje un público intenso.
- Se necesita “mucha fortaleza para ir en contra del público”.
- El rival, Kouame, alargaba el juego y la jueza no controlaba los tiempos muertos.
Inicialmente aseguró que sus palabras se sacaron de contexto, pero después pidió disculpas públicamente.
La reacción del torneo
Roland Garros condenó “firmemente todas las declaraciones sexistas vengan de donde vengan” y expresó su respaldo a la jueza Carvalho y al resto de árbitros. En su comunicado señalaron:
“El valor de los árbitros no se mide por su género, sino por su profesionalismo y su capacidad para dirigir en el alto nivel. El resultado de un partido deportivo jamás puede justificar ni excusar esos dichos.”
Mauresmo reiteró que ese tipo de comentarios no tienen cabida en el torneo.
Lo que sigue
La multa ya está impuesta y Vallejo pagará 65.000 dólares. El caso añade presión sobre las políticas de igualdad de género en el tenis profesional, donde las árbitras mujeres siguen enfrentando cuestionamientos sobre su autoridad en partidos de alta tensión.