Por qué importa
Las declaraciones trasladan la responsabilidad de las gestiones vinculadas a Leire Díez a Santos Cerdán, exsecretario de Organización e imputado en la causa. Las testigos afirmaron que nunca supieron del supuesto plan de “desestabilizar” procesos judiciales.
Las órdenes de Cerdán
Según las fuentes judiciales, las trabajadoras recibieron instrucción directa de Cerdán para:
- Comprar billetes de tren o avión para Leire Díez, pese a que ella no era empleada del partido.
- Autorizar los gastos correspondientes sin que hubiera registro en la agenda oficial.
- Avisar a la garita de seguridad para que Díez accediera al aparcamiento.
Ambas secretarias aportaron conversaciones de WhatsApp como prueba de esas órdenes. El juez había solicitado previamente el volcado de sus teléfonos.
Uso del parking
Las testigos detallaron que Leire Díez utilizaba el parking de Ferraz incluso cuando no tenía reunión programada. “Dejaba el coche y ni subía”, explicaron. La exmilitante escribía a las empleadas para que le permitieran la entrada y ellas lo hacían siguiendo las indicaciones de Cerdán.
Entre líneas
Las administrativas denunciaron que la Guardia Civil les requisó los teléfonos solo por trabajar en el PSOE. El juez acabó devolviéndoselos y las citó como testigos, no como investigadas. Su versión refuerza la tesis de que actuaban como engranaje burocrático sin conocimiento de la supuesta red criminal.
Lo que sigue
El juez Pedraz continúa investigando a Cerdán, Leire Díez y otros implicados. Las conversaciones aportadas por las secretarias podrían servir para aclarar el nivel de coordinación entre ellos y el uso de recursos del partido.