Cómo llegamos aquí
El martes, el Senado aprobó una resolución no vinculante que instaba a Trump a detener la guerra. Cuatro republicanos —Bill Cassidy, Rand Paul, Susan Collins y Lisa Murkowski— votaron con los demócratas.
Al día siguiente, Trump encaró a los senadores republicanos durante un almuerzo en el Capitolio. Según legisladores presentes, calificó a los disidentes de “perdedores” y llamó “lunático” a Cassidy. Horas después, la Casa Blanca invitó a Cassidy a una reunión con el vicepresidente JD Vance y el enviado Steve Witkoff.
Entre líneas
Los movimientos que explican el cambio de votos:
- Bill Cassidy (Luisiana): recibió un informe sobre la guerra en la Casa Blanca y luego votó en contra de la nueva resolución. Cassidy perdió su reelección en mayo tras el apoyo de Trump a su oponente.
- Rand Paul (Kentucky): se abstuvo, diciendo que quería “darle más espacio al presidente para negociar una paz duradera”.
El resultado final fue 47–50–1, con la mayoría republicana alineada detrás de Trump. El Senado entró luego en un receso de dos semanas.
Lo que cambia
Aunque ambas resoluciones carecen de fuerza vinculante, el rechazo del miércoles elimina por ahora la presión política que el Congreso había ejercido. La votación del martes fue la primera desde 1973 en que ambas cámaras instaban a un presidente a terminar un conflicto sin autorización legislativa; ahora ese gesto se diluye.
Trump celebró el resultado en Truth Social: “Esta votación pone a Irán en alerta”. Queda por ver si los republicanos que cedieron lograrán calmar el conflicto interno o si las tensiones volverán tras el receso.