El estado de las cosas
La discusión escaló después de que Cicardini publicara un video en X acusando a Vodanovic y al jefe de senadores Juan Luis Castro de “coludirse” con el ministro de Hacienda Jorge Quiroz para explorar no recurrir al Tribunal Constitucional contra la invariabilidad tributaria. Vodanovic calificó las acusaciones de “falsas y desproporcionadas”.
El enfrentamiento físico ocurrió minutos después de un almuerzo de la bancada socialista, donde la mayoría de los senadores apoyó a Vodanovic. La senadora Danisa Astudillo intervino para separar a ambas y pidió que la conversación continuara fuera de la sala.
Entre líneas
El quiebre no es solo personal. Detrás del choque hay dos visiones sobre cómo enfrentar la megarreforma:
- La línea dura: encabezada por Cicardini y su pareja, el diputado Daniel Manouchehri, exige una postura de rechazo total y recurrir al TC sin negociar.
- La línea pragmática: liderada por Vodanovic y Castro, busca mantener abiertos canales de diálogo con el gobierno para obtener concesiones, sin perder la capacidad de impugnar legalmente.
Estas diferencias venían gestándose desde que la oposición acordó esperar hasta el jueves para coordinar una estrategia conjunta. El adelanto del PS en anunciar el recurso al TC rompió ese acuerdo y desató las críticas internas.
Lo que dicen
La senadora Astudillo confirmó que Cicardini se comprometió a modificar la forma de plantear sus críticas, pero el episodio dejó en evidencia la falta de cohesión.
“Yo sentí que era necesario que esto se abordara fuera de la Sala, con mayor tranquilidad”, declaró a 24 Horas.
Desde el oficialismo, en tanto, aprovechan la división para avanzar con la reforma. La mesa política del Senado ya acordó votar el proyecto el 15 de julio.
Qué sigue
El PS tiene previsto reunirse este jueves a las 9:00 para resolver la postura oficial sobre la constitucionalidad de la megarreforma. La pregunta clave es si el partido logra unificar su discurso o si la fractura se profundiza.
La oposición necesita cohesión para bloquear o modificar el proyecto en las comisiones y en la Sala. Sin una estrategia común, el gobierno podría mantener su estrecha mayoría de 26 votos y aprobar la reforma sin cambios sustanciales.