Por qué importa
El gobierno de José Antonio Kast necesita sumar votos para aprobar la megarreforma, mientras enfrenta un deterioro fiscal reconocido. La presión opositora exige compensaciones serias y separar la reconstrucción de cambios tributarios estructurales, en medio de un debate donde la deuda pública roza el límite prudente del 45% del PIB.
Las propuestas en detalle
Tanto PS como FA entregaron documentos por separado, aunque coinciden en puntos centrales:
- Rebaja gradual del impuesto de primera categoría: desde 25% hacia 23%, condicionada al cumplimiento de metas fiscales y deuda pública.
- Eliminar la invariabilidad tributaria por 25 años propuesta por el Ejecutivo.
- Separar la tramitación: aprobar primero las medidas de reconstrucción (vivienda, apoyo a regiones afectadas) y discutir los cambios estructurales con más plazo.
- Retirar la urgencia legislativa para revisar supuestos económicos e impacto fiscal.
- Fortalecer subsidios al empleo en vez de créditos tributarios a empresas.
- Compensaciones fiscales claras para evitar menor recaudación.
El PS planteó avanzar hacia un sistema tributario dual con impuestos a la distribución de dividendos y focalizar subsidios habitacionales a tasas hipotecarias.
Entre líneas
La entrega de propuestas por separado revela la falta de coordinación opositora. Mientras el PS y FA buscan abrir un diálogo real, el Partido Comunista se negó a bajar impuestos corporativos incluso con compensaciones. Esto reduce la presión sobre el gobierno, que ya cuenta con el apoyo del Partido Nacional Libertario tras un pacto fiscal que congeló reajustes salariales del sector público.
Además, los socialistas reconocen que solo representan a su bancada, no a toda la oposición. Esto deja al Ejecutivo con margen para negociar votos clave en el Senado, donde se espera la votación el miércoles.
Qué sigue
La mesa del Senado definirá el día exacto de la votación, probablemente el miércoles 24 de junio. El gobierno necesita mayoría absoluta (al menos 26 votos) en una cámara donde no tiene mayoría propia. Si logra aprobar la idea de legislar, el proyecto pasará a discusión particular, donde las indicaciones de la oposición podrían modificar partes del texto. La acción del diputado Mulet ante el Tribunal Constitucional por la invariabilidad tributaria agrega otro frente de conflicto.