Los hallazgos clave
El Sernac encontró varios problemas en la información que reciben los compradores:
- Marketing disfrazado de categoría: términos como "XL", "Premium" o "Súper Color" no corresponden a clasificaciones oficiales. Solo importa el peso en gramos.
- "Gallinas felices" sin base legal: a diferencia de "libre de jaula" o "certified humane", esa frase no está definida por ninguna norma chilena ni puede verificarse científicamente.
- Incumplimientos de etiquetado: varios productos omitieron datos nutricionales clave, lo que impide comparar precio y proteína entre marcas.
- Color del huevo no altera la calidad: los huevos blancos y de color tienen el mismo valor nutricional. Las diferencias de precio se deben a la raza de la gallina o costos de producción.
El panorama general
El huevo es una fuente de proteína accesible para las familias chilenas. El reporte, elaborado junto al Ministerio de Salud y el programa Elige Vivir Sano, apunta a que la información en las etiquetas sea transparente y cumpla la normativa. La directora nacional del Sernac señaló que el objetivo es que "cada peso invertido rinda al máximo".
Lo que cambia
El organismo recomienda que al comprar huevos los consumidores se fijen en dos datos concretos: el peso neto (en gramos) y el aporte de proteína. Las categorías legales según peso son:
- Especial (Súper Extra): más de 68 g
- Extra Grande (Extra): entre 61 y 68 g
- Grande (Primera): entre 54 y 61 g
- Mediano (Segunda): entre 47 y 54 g
- Chico (Tercera): entre 40 y 47 g
- Muy Chico (Cuarta): menos de 40 g
Las marcas deberán ajustar sus etiquetas para evitar confusión, aunque el Sernac no informó sanciones inmediatas.