México importa unos 6.500 millones de pies cúbicos diarios de gas desde Estados Unidos, cerca del 75% del consumo interno, y Sheinbaum, que se opuso al fracking en campaña, ha flexibilizado su postura ante la demanda energética. La comisión recomendó priorizar la producción convencional antes de considerar el no convencional.
La medida descarta explotar esa zona, pero la producción convencional podría reducir la dependencia de importaciones estadounidenses al 50%. El gobierno realizará consultas ciudadanas previas antes de autorizar cualquier proyecto de fracking en las otras cuencas.