Lo que sabemos (y lo que no)
- El USGS registró una magnitud de 6,7; otras fuentes reportan 6,9.
- Hubo varias réplicas, la más fuerte de magnitud 5,2.
- No hay alerta de tsunami ni informes de fallecidos.
- Se reportan daños estructurales en edificios: techos colapsados, paredes agrietadas y escombros en calles.
- La Agencia Nacional de Gestión de Desastres aún recopila datos sobre heridos y desplazados.
La reacción inmediata
Videos de cámaras de seguridad y celulares muestran a personas huyendo despavoridas. En hoteles y hospitales se realizaron evacuaciones preventivas.
“Evacuamos a todos los huéspedes, incluidos los que estaban en sus habitaciones. Todos entraron en pánico, pero estamos a salvo”, declaró Effendi Natali, gerente de un hotel de cuatro estrellas en Palu.
Una residente, Nurhaidar, contó que sintió un fuerte tirón y luego toda la casa tembló, por lo que salió corriendo con sus hijos.
El panorama general
Indonesia se asienta sobre el Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de intensa actividad sísmica y volcánica. El recuerdo del terremoto de magnitud 7,5 que devastó Palu en 2018 —y desencadenó un tsunami de tres metros— sigue fresco en la memoria colectiva, lo que explica la rápida reacción de la población ante cualquier movimiento fuerte.