Por qué importa
El penal ha sido símbolo de un trato diferenciado para los condenados por crímenes de lesa humanidad. La discusión no solo abarca derechos humanos, sino también el principio de igualdad ante la ley. Gajardo sostiene que la medida "nos hace retroceder" en ambos aspectos.
Entre líneas
Gajardo acusó falta de transparencia del Ejecutivo: mientras el subsecretario Luis Silva defiende que el traslado obedeció a criterios técnicos y a solicitudes voluntarias, el exministro afirma que el discurso oficial escondería una decisión política a favor de un "penal especial" para estos reclusos.
- "Es poco transparente que no digan que consideran que los criminales de lesa humanidad deben tener un trato privilegiado", señaló Gajardo.
- El director del INDH, Yerko Ljubetic, ofició a Gendarmería para conocer las razones técnicas y evaluar sus implicancias.
Lo que dicen
El exministro también comparó con el gobierno de Sebastián Piñera, quien —según él— "dio pasos importantes" al reconocer los crímenes de la dictadura. A juicio de Gajardo, la actual administración ha quebrado ese consenso previo.
Desde la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara, diputados del Partido Socialista y del Partido Comunista respaldaron la solicitud de antecedentes a Gendarmería.
El estado de las cosas
Actualmente, Punta Peuco vuelve a albergar solo a condenados por violaciones a los derechos humanos, como ocurría antes de la reforma de Boric en noviembre de 2025. Gendarmería insiste en que los traslados respondieron a criterios de seguridad y habitabilidad.