El estado de las cosas
La Sociedad Rastafari de Kenia presentó el caso en 2021. Argumentaba que la prohibición de la marihuana –conocida localmente como bhang– viola su derecho constitucional a la libertad religiosa. La Ley de Estupefacientes de 1994 castiga la posesión con hasta 10 años de cárcel y multas elevadas.
Durante el juicio, el juez Bahati Mwamuye señaló que los testigos del grupo “acordaron que el cannabis se usa como sacramento, pero no coincidieron en si su uso es esencial o solo preferido”.
Entre líneas
Aunque desestimó la petición, el juez instó a abrir un diálogo nacional sobre la política de drogas. Citó la canción “Legalize It” de Peter Tosh y afirmó que “el uso de cannabis en este país se ha vuelto omnipresente, y así ha sido durante décadas”.
- Destacó que el tema “no es solo una cuestión de la comunidad rastafari, sino que atraviesa toda la sociedad”.
- Reconoció indirectamente que el consumo está extendido, incluso entre jueces y abogados, según la letra que mencionó.
Qué sigue
El abogado de la comunidad, Shadrack Wambui, anunció que apelarán la decisión ante el Tribunal de Apelaciones. Mientras tanto, el fallo refuerza la vigencia de las leyes actuales, pero abre la puerta a una conversación más amplia sobre la regulación del cannabis en Kenia.