El trasfondo

El Partido Laborista incluyó en su manifiesto de 2024 el compromiso de no otorgar nuevas licencias en el Mar del Norte. Sin embargo, Burnham ha insinuado un posible cambio de postura.

  • La llamada telefónica: Ocurrió el primer día de Burnham como primer ministro, hace ocho días.
  • La versión oficial: Downing Street no mencionó el tema del petróleo en su resumen de la conversación, y se centró en reindustrialización, defensa y seguridad.
  • La respuesta de Burnham: El jueves en Barrow (Cumbria) dijo que su enfoque será "pragmático" y que "no se puede ignorar" el recurso existente.

Entre líneas

Trump tiene un interés personal en el tema. Perdió una batalla legal contra el gobierno escocés por la instalación de turbinas eólicas cerca de su campo de golf en Aberdeenshire, y ha criticado repetidamente la energía eólica.

El presidente estadounidense estimó que el Mar del Norte contiene petróleo para 700 años y afirmó que el Reino Unido sería "un país realmente rico" si lo explota. También contrastó a Burnham con su predecesor, Keir Starmer, a quien dijo no haber podido convencer.

Lo que dicen

Trump también aprovechó para criticar la política migratoria británica, calificándola de "invasión" y usando un lenguaje que se asocia con teorías conspirativas de extrema derecha.

Burnham, por su parte, no confirmó ni desmintió explícitamente la versión de Trump, pero dejó abierta la posibilidad de un cambio en la política de licencias.

Qué sigue

  • Consultas abiertas: Dos proyectos clave (Jackdaw y Rosebank) están en consulta pública hasta el 10 y 17 de agosto.
  • Decisión regulatoria: El regulador OPRED debe recomendar al gobierno si aprueba estos proyectos.
  • Presión del sector energético: Empresas piden autorización para explotar los yacimientos, mientras activistas climáticos advierten que hacerlo rompería el manifiesto laborista.