El panorama general
El anuncio ocurre en el punto más álgido del conflicto entre Washington y Teherán desde que el alto el fuego de 60 días firmado el 17 de junio se derrumbó la semana pasada. La secuencia de eventos recientes incluye:
- Ataques iraníes contra buques mercantes en Ormuz y bases estadounidenses en cinco países del Golfo.
- Bombardeos de EE.UU. contra más de 140 objetivos militares iraníes en varias oleadas.
- El cierre de facto del estrecho por parte de Irán el sábado, y la respuesta de Washington con ataques aéreos horas después.
Trump ahora intenta redefinir el control de la vía, pasando de un bloqueo iraní a una administración estadounidense con costo para los usuarios.
Entre líneas
La propuesta de cobrar un peaje sobre una vía marítima internacional no tiene precedentes en el derecho marítimo. El secretario de Estado, Marco Rubio, ya había advertido en junio que "ningún país tiene permitido cobrar peajes ni tasas en una vía fluvial internacional". La Casa Blanca ahora impulsa exactamente lo contrario.
Irán respondió este lunes a través de su vocero militar, Ebrahim Zolfaghari, quien afirmó que el Ejército iraní "no permitirá, bajo ninguna circunstancia, que EE.UU. interfiera en la gestión del estrecho". Además, Teherán reveló que sus conversaciones con Omán para garantizar la navegación segura fracasaron debido a "la presión abierta de EE.UU." sobre ese país.
La reacción inmediata
- Irán: rechazó la declaración de Trump y advirtió que no tolerará la "interferencia" estadounidense. También confirmó que sus gestiones con Omán para un mecanismo de tránsito no prosperaron.
- Omán: no se pronunció oficialmente, pero la versión iraní sugiere que Washington presionó para bloquear cualquier acuerdo alternativo que excluyera a EE.UU.
- Mercados: el petróleo Brent subió 3,9% el lunes hasta 78,96 dólares por barril, reflejando la incertidumbre sobre quién controlará realmente el paso.
Qué sigue
La implementación del "peaje del 20%" es incierta. Trump no detalló cómo se cobrará ni qué países aceptarán pagar. Mientras tanto, la escalada militar continúa: Estados Unidos lanzó una cuarta ronda de bombardeos el domingo y el lunes no hubo señales de desescalada. La posibilidad de que el conflicto se extienda a una guerra abierta en el Golfo Pérsico sigue siendo el riesgo central para la economía global.