El panorama general
Trump ha cuestionado repetidamente el desequilibrio en el gasto de defensa entre Washington y sus aliados europeos. La presión estadounidense llevó a los miembros de la OTAN a acordar el año pasado aumentar su gasto militar al 5% de su PIB para 2035.
Esta tensión se suma al malestar por la negativa de varios países europeos a facilitar sus bases para las operaciones contra Irán, lo que el secretario de Estado Marco Rubio calificó como una "decepción" que deberá resolverse en la cumbre.
Los números que importan
- Estados Unidos gastó 999.000 millones de dólares en defensa, según el gráfico que Trump publicó en Truth Social.
- El presidente comparó esa cifra con el gasto de Reino Unido, Francia, Italia y Polonia, a los que señaló directamente.
- La cumbre en Ankara reunirá a los 32 miembros de la alianza.
Entre líneas
La declaración de Trump refleja un cambio en la postura histórica de Estados Unidos como garante principal de la seguridad europea. Washington ya ha comenzado a reducir sus compromisos militares, insistiendo en que Europa debe asumir un rol de liderazgo en su propia defensa.
El malestar no se limita al gasto: la falta de apoyo militar europeo en la guerra contra Irán profundiza la desconfianza. Rubio adelantó que este tema marcará la agenda de la cumbre, que calificó como "una de las más importantes" en los 77 años de historia de la OTAN.
Qué sigue
La cumbre del 7 y 8 de julio en Ankara será el escenario donde los aliados deberán abordar estas diferencias. Queda por ver si los países europeos responderán con nuevos compromisos de gasto o con una mayor participación en las operaciones en Medio Oriente, o si las divisiones se profundizarán.