Por qué importa
La dirección de inteligencia nacional se creó tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 para coordinar las agencias de espionaje del país. Trump, que ha mostrado desconfianza hacia estos organismos, opta por un funcionario que ha usado su cargo para perseguir a adversarios políticos del presidente.
- Pulte acusó a la miembro de la Reserva Federal Lisa Cook de fraude hipotecario; Trump intentó despedirla. El caso llegó a la Corte Suprema.
- También ha denunciado al senador Adam Schiff, a la fiscal general de Nueva York Letitia James y al representante Eric Swalwell por supuesto fraude.
- No hay registros de experiencia de Pulte en inteligencia o seguridad nacional; su biografía oficial en la FHFA menciona solo vivienda y filantropía.
Entre líneas
Pulte reemplaza a Tulsi Gabbard, excongresista y excrítica de guerras en el exterior, quien renunció a finales de mayo por el diagnóstico de cáncer de su esposo. Gabbard ya era considerada una elección poco convencional, pero tenía formación militar y política.
El senador Mark Warner, demócrata de mayor rango en el Comité de Inteligencia, criticó la designación: "En lugar de seleccionar a un profesional de seguridad nacional respetado, el presidente eligió a un funcionario que ha mostrado disposición a usar las herramientas del gobierno para la venganza política". Warner advirtió que Pulte podría "moldear la inteligencia según los deseos del presidente".
Qué sigue
Pulte necesita confirmación del Senado si Trump lo nomina de forma permanente. Por ahora dirige ambas agencias de forma interina, mientras continúa la guerra de Estados Unidos contra Irán, lo que pone al nuevo jefe de inteligencia en el centro de decisiones militares y diplomáticas sensibles.