El trasfondo
Trump centró su enfado en España por dos razones:
- Negativa a aumentar el gasto en defensa al 5% del PIB. España destinó un 2% en 2025, cifra que ya alcanza el objetivo mínimo de la OTAN, pero que Trump considera insuficiente.
- Bloqueo al uso de las bases de Rota y Morón para las operaciones militares de EE.UU. contra Irán, que España decidió en marzo pasado cerrando también su espacio aéreo.
El presidente estadounidense dijo que España “no participa, no paga” y que “son hostiles”. Ordenó al secretario del Tesoro, Scott Bessent, que corte el comercio “incluidas las visitas”.
Entre líneas
Trump ya había hecho exactamente la misma amenaza en marzo, sin que se materializara ninguna medida. En esa ocasión, el gobierno español respondió con su posición “no a la guerra”. Esta vez, la repetición del anuncio sugiere que la presión es constante, pero la orden ejecutiva aún no se ha publicado ni se ha concretado un mecanismo para suspender el comercio bilateral.
España forma parte de la Unión Europea, y la UE recordó que el comercio con Estados Unidos se rige por acuerdos multilaterales que no permiten sanciones unilaterales contra un solo Estado miembro.
Los números que importan
- El comercio bilateral entre EE.UU. y España alcanzó unos 75.000 millones de dólares en 2025.
- EE.UU. obtuvo un superávit de 3.000 millones de dólares en esa relación, según datos del Congreso estadounidense.
- España ocupa el séptimo lugar entre los 32 miembros de la OTAN en gasto de defensa como porcentaje del PIB.
- La OTAN estima que España cumple sus compromisos con una proyección del 2,1% del PIB.
La reacción inmediata
El gobierno español respondió con un tono calculado:
- Pedro Sánchez dijo que la relación con Trump es “muy positiva” y que mantuvieron una charla informal sobre el Mundial de fútbol “sin tensión”.
- Fuentes de Moncloa afirmaron que esperaban este escenario y que lo tratan como “business as usual”.
- El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, defendió que España cumple con lo que promete y que “ojalá todos los aliados hicieran lo mismo”.
La UE respaldó a España: un portavoz de la Comisión recordó que ambos países firmaron una declaración conjunta el año pasado que obliga a respetar los acuerdos comerciales.