Por qué importa
El avión no es nuevo de fábrica: Catar lo regaló al Pentágono en 2025 tras intentar venderlo sin éxito. La aceptación de un obsequio valorado en cientos de millones de dólares —muy por encima del límite legal de 50 dólares para regalos a funcionarios— ha generado críticas de ambos partidos y preguntas sobre conflictos de interés y seguridad nacional.
Trump defendió la donación y afirmó que rechazarla habría sido "estúpido". La administración sostiene que el traspaso cumple las normas federales porque el avión pasará a la biblioteca presidencial de Trump cuando deje el cargo.
El panorama general
La flota presidencial llevaba más de tres décadas con los mismos 747-200B, que entraron en servicio en 1990. El reemplazo definitivo —dos VC-25B encargados a Boeing— ha sufrido retrasos y sobrecostos, pasando de 3.700 a 5.000 millones de dólares. Mientras tanto, el avión catarí actúa como "puente".
El nuevo diseño rompe con el tradicional color celeste claro de la era Kennedy: ahora lleva una franja roja horizontal, la parte inferior azul oscuro y una bandera estadounidense en la cola.
Entre líneas
- Trump agradeció al emir de Catar y destacó la calidad de los acabados: "maderas, materiales y motores de primera".
- El avión costó 400 millones de dólares en remodelación, y la Fuerza Aérea añadió otros 400 millones en actualizaciones de seguridad.
- Críticos señalan que el gasto podría haber desviado fondos del programa de misiles Sentinel, ya retrasado.
- Trump confirmó que usará el avión en la cumbre de la OTAN en Ankara (julio) y posiblemente en la cumbre APEC en China (noviembre).
Qué sigue
El VC-25B Bridge comenzará "vuelos de puesta en servicio" —lo que la Fuerza Aérea llama examen final— para certificar las modificaciones antes de integrarse formalmente a la flota. Trump anunció que encabezará un desfile aéreo el 4 de julio en Washington, cuando el país celebre 250 años de independencia.