Por qué importa
Ucrania busca generar una crisis de combustible dentro de Rusia que complique la logística militar y reduzca los ingresos del Kremlin. Los ataques a refinerías —que suman una capacidad combinada de unos 220 millones de barriles al año— afectan directamente al suministro de diésel, gasolina y queroseno para aviones de guerra. Además, estas instalaciones son una fuente clave de financiación para el presupuesto ruso.
El panorama general
La ofensiva aérea ucraniana no se limita a las refinerías. Durante la misma noche, Ucrania también golpeó:
- Una base de lanchas rápidas de la Flota rusa del mar Negro en Crimea.
- Una terminal de exportación y una empresa militar en la región de Rostov.
- Un centro logístico en Riazán.
En paralelo, Rusia recrudeció sus ataques contra infraestructuras portuarias ucranianas en Odesa y Chernomorsk, acusando a Kiev de usar esos puertos para transportar armamento.
Los números que importan
- Perm y Riazán: dos refinerías que juntas procesan más de 200 millones de barriles al año.
- Riazán: capacidad de 17 millones de toneladas de petróleo anuales, según el Estado Mayor ucraniano.
- Distancia: Riazán está a 360 km de la frontera ucraniana; Perm, a más de 1.500 km.
- Víctimas en Crimea: al menos dos muertos y cinco heridos tras los ataques con drones en la península anexionada.
Entre líneas
Los ataques ocurren horas después de que el presidente Volodimir Zelenski se reuniera en Washington con Donald Trump para pedir más ayuda militar. Al golpear instalaciones clave dentro de Rusia, Ucrania demuestra que puede escalar la presión incluso sin armamento occidental de largo alcance, usando drones de fabricación propia. También envía un mensaje político: la guerra no se limita al frente de batalla.
Qué sigue
Rusia probablemente reforzará la defensa aérea alrededor de sus refinerías y depósitos de combustible, aunque su vasto territorio dificulta una cobertura total. Ucrania, por su parte, mantendrá los ataques de largo alcance como herramienta para “debilitar al agresor y acelerar el fin de la guerra”, según palabras de Zelenski. La escalada de bombardeos sobre puertos ucranianos sugiere que Moscú responderá atacando la infraestructura de exportación de Kiev.