El Ministerio de Defensa búlgaro indicó que no hay indicios de que el incidente fuera deliberado, mientras Ucrania afirmó que no dirigió ningún artefacto hacia Bulgaria y que está en contacto para esclarecer los hechos. Este es el último caso de drones que ingresan a espacio aéreo de la OTAN desde la invasión rusa.
El primer ministro Rumen Radev anunció que reforzarán la vigilancia y reubicarán capacidades antidrones desde la frontera con Turquía hacia la de Rumania, mientras continúan las investigaciones sobre el origen del dron. La reunión con el embajador ucraniano el lunes definirá los siguientes pasos.