Por qué importa
El reglamento de metano, aprobado en 2024, establece obligaciones de medición, reporte y verificación para la producción e importación de combustibles fósiles. Las multas podían alcanzar el 20 % de la facturación anual de las empresas infractoras. La suspensión no elimina las obligaciones, pero sí el efecto disuasivo de las sanciones durante tres años.
El panorama general
La UE se encuentra atrapada entre dos prioridades: cumplir sus metas climáticas y garantizar el suministro energético. La crisis actual —con rutas marítimas bloqueadas y precios volátiles— inclinó la balanza hacia la seguridad de abastecimiento. La Comisión insiste en que las empresas deben seguir cumpliendo la norma, pero admite que aplicar multas ahora podría desalentar importaciones clave.
Entre líneas
Ambientalistas consideran que la prórroga es una concesión a la industria sin base real. Argumentan que las preocupaciones de suministro son exageradas y que la medida debilita uno de los marcos más ambiciosos del mundo para reducir el metano, un gas de efecto invernadero mucho más potente que el CO₂ a corto plazo.
“Una moratoria de tres años, motivada por preocupaciones infundadas de la industria, da un pase libre a las importaciones de gas con alto contenido de metano, sobre todo desde Estados Unidos”, dijo Esther Bollendorff, de Climate Action Network Europe.
Lo que cambia
- La entrada en vigor de la normativa sigue siendo el 1 de enero de 2027.
- Los Estados miembro deben aplicar la suspensión de sanciones entre 2027 y 2029.
- La Comisión publicó además cláusulas modelo opcionales para que los importadores demuestren su cumplimiento sin necesidad de rastrear físicamente cada cargamento.
- Los países aún no han aprobado sus regímenes nacionales de sanciones, lo que añade incertidumbre.
Lo que viene después
La suspensión no satisface a los críticos que pedían una revisión más profunda de la ley, ni a los ambientalistas que exigen mantener las multas. Queda por ver si los Estados miembro seguirán la recomendación al pie de la letra o si algunos implementarán sus propios sistemas de penalización. Mientras tanto, el comercio de gas licuado con Estados Unidos y otros exportadores continuará bajo reglas más flexibles hasta al menos 2030.