Por qué importa
El VAR se diseñó para corregir errores graves, no para rearbitrar cada jugada. En la práctica, las revisiones minuciosas se volvieron frecuentes. Este acuerdo intenta poner un límite claro: si la jugada no es manifiestamente incorrecta, el árbitro de campo mantiene su decisión.
Lo que cambia
- VAR solo para errores "claros y evidentes": el sistema intervendrá únicamente cuando el árbitro haya cometido un error manifiesto o haya omitido una acción clara.
- Revisiones limitadas: las comprobaciones prolongadas frente al monitor se desaconsejan; si se necesita demasiado tiempo, la decisión original probablemente no era claramente incorrecta.
- Medidas contra pérdidas de tiempo: habrá plazos para sustituciones, saques de meta y saques de banda (ejemplo: cuenta regresiva de cinco segundos).
Entre líneas
El comunicado de la UEFA también aborda el protocolo de "identificación errónea". Después de su uso controvertido en el Mundial para sancionar simulaciones, se aclaró que ese protocolo no puede aplicarse a incidentes de simulación hasta que se complete una revisión exhaustiva. Por ahora, el VAR solo puede revisar tarjetas para identificar al jugador correcto, no para cambiar la sanción original.
Lo que dicen
La UEFA declaró: "El VAR no está destinado a arbitrar de nuevo el partido, sino que constituye un apoyo esencial para los árbitros, quienes deben seguir siendo el centro de toda la toma de decisiones". El representante de la IFAB también participó en la reunión, lo que indica respaldo internacional a esta línea.
Qué sigue
Las directrices regirán a partir de la temporada 2026/27. Las federaciones nacionales aplicarán estos criterios en sus ligas, y se espera una reducción notable en la duración de las revisiones. La revisión del protocolo de identificación errónea para simulaciones quedó pendiente para un análisis futuro.