Lo que pasó
El decreto firmado por el cardenal Víctor Manuel Fernández declara que los consagrantes Alfonso de Galarreta y Bernard Fellay, junto con los ordenados Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier, incurrieron en excomunión latae sententiae (automática) por un acto de "naturaleza cismática".
- La ceremonia se realizó en Écône, Suiza, ante unas 15.000 personas.
- El papa León XIV había pedido en una carta el lunes cancelar la ordenación, advirtiendo que sería un "pecado de extrema gravedad".
- La SSPX desoyó el llamado y consumó el acto.
Lo que cambia
A diferencia de la excomunión de 1988 —que solo alcanzó a los obispos ordenados entonces—, esta sanción se extiende explícitamente a los fieles laicos que "se adhieran formalmente" a la fraternidad.
El Vaticano también declaró inválidos los sacramentos de penitencia y matrimonio administrados por miembros de la SSPX, y calificó de ilícitos todos los sacramentos que impartan.
Cómo llegamos aquí
La relación entre Roma y la SSPX nunca se normalizó del todo desde el cisma de 1988, cuando Marcel Lefebvre ordenó obispos sin autorización papal. Benedicto XVI levantó las excomuniones en 2009 para facilitar el diálogo, pero las negociaciones fracasaron.
Este jueves, el Vaticano afirmó que los "múltiples intentos de reintegrar" al grupo han sido infructuosos y que la nueva ordenación agravó la ruptura.
La imagen completa
La excomunión representa la primera crisis seria para el papado de León XIV, elegido hace poco más de un año. Al cierre de esta nota, el papa no se había pronunciado en público. La SSPX tampoco había respondido oficialmente a las sanciones.