Por qué importa
Australia enfrenta un nivel de amenaza terrorista que el gobierno califica como “probable”, y este caso se suma a otros procesos legales contra Telegram en Francia y Rusia. La acción busca establecer que ninguna plataforma digital está por encima de la ley en materia de moderación de contenido extremista.
Qué acusa el regulador
La eSafety Commissioner, Julie Inman Grant, alega que Telegram dejó accesible contenido vinculado a atentados masivos durante meses después de que usuarios lo reportaran.
- Videos de ejecuciones terroristas y tiroteos masivos (Christchurch 2019, Buffalo 2022) permanecieron en la plataforma entre julio y octubre de 2025.
- Telegram no suspendió cuentas, canales ni grupos que difundían ese material.
- No actualizó sus condiciones de uso para prohibir explícitamente este tipo de contenido en todas las áreas de la app.
- No informó a los denunciantes sobre el resultado de sus reclamos.
Inman Grant señaló que Telegram, con más de mil millones de usuarios globales y 1,5 millones de visitas mensuales en Australia, mantuvo un “entorno permisivo” donde el contenido extremista era “muy fácil de encontrar”.
Lo que dicen las partes
Telegram rechazó las acusaciones a través de un portavoz, afirmando que sus esfuerzos antiterroristas están bien documentados y que solo en 2026 ha bloqueado “miles de comunidades extremistas”. La empresa dijo que impugnará el caso en la corte.
“Ninguna plataforma está por encima de la ley”, respondió Inman Grant, quien también vinculó el caso al atentado antisemita en la playa de Bondi, Sídney, ocurrido en diciembre pasado, que dejó 15 muertos.
El contexto más amplio
La demanda en Australia ocurre un día después de que Rusia acusara al fundador de Telegram, Pavel Dúrov, de facilitar actividades terroristas, emitiendo una orden de arresto internacional. Dúrov también enfrenta una investigación en Francia desde 2024 por presunta falta de moderación en la plataforma.
Inman Grant afirmó que su agencia comenzó a indagar las medidas de Telegram contra el contenido extremista en marzo de 2024, y que soportó “cinco meses muy difíciles de falta de respuesta”.
Lo que sigue
El Tribunal Federal australiano deberá determinar si Telegram violó la Ley de Seguridad en Línea. De ser hallado culpable, la plataforma enfrentará la multa máxima de 54,6 millones de dólares australianos. Telegram ya anunció que litigará el caso, por lo que el proceso judicial podría extenderse por meses.