El panorama general
El tratado es el más reciente de una serie que Australia ha firmado con países insulares del Pacífico para frenar la creciente presencia de seguridad china. Vanuatu, cuyo mayor acreedor externo es China, también negocia un acuerdo económico separado con Pekín.
- Australia se compromete a aumentar el apoyo económico a Vanuatu.
- Vanuatu se compromete a no permitir bases o infraestructura militar extranjera.
- El país insular consultará con Australia cualquier inversión de terceros en infraestructura crítica.
Vanuatu ya aprobó una ley interna que prohíbe la militarización de su infraestructura crítica.
Entre líneas
Aunque el primer ministro Napat afirmó que el acuerdo refleja una decisión soberana de Vanuatu, la demora en la firma —prevista desde septiembre de 2025— sugiere tensiones internas. Vanuatu temía que el pacto limitara su capacidad de obtener financiamiento de otros países para infraestructura.
China, por su parte, ha financiado la ampliación de un muelle en Luganville, que alguna vez fue la base militar más grande de Estados Unidos en el Pacífico Sur. Canberra y Washington vieron ese proyecto como un posible paso hacia una base naval china, aunque tanto Pekín como Vanuato señalaron que el muelle era para cruceros.
Lo que sigue
Napat confirmó que su país continúa gestionando un acuerdo económico con Beijing, pero aseguró que lo harán público. "No hay nada que ocultar", declaró. La pregunta central es si ese futuro pacto incluirá componentes de seguridad que puedan chocar con el Acuerdo Nakamal.