Por qué importa
El arancel amenaza a sectores clave de la economía chilena. La negociación busca proteger una parte significativa de la canasta exportadora, que ya cuenta con una exención parcial. Además, el gobierno intenta diversificar sus mercados para reducir la dependencia de Estados Unidos.
Lo que dicen
Mientras el canciller opta por un tono técnico, otros miembros del gabinete han sido más directos:
- El ministro de Defensa, Fernando Barros, calificó el arancel de "injusto" y dijo que genera dudas sobre la confiabilidad de la relación bilateral.
- El ministro de Agricultura, Jaime Campos, rechazó la justificación de trabajo forzoso como "una chiva que inventaron" para imponer la medida.
Pérez Mackenna, en cambio, sostiene que están "más que enojándonos, ocupándonos" de resolver el problema.
Qué sigue
El gobierno trabaja en dos frentes:
- Negociar con la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. (USTR) y el Departamento de Comercio para aumentar el porcentaje de productos exentos.
- Expandir tratados de libre comercio con el Sudeste Asiático y la India, para abrir nuevas alternativas de exportación.
El canciller se reunió ayer con los gremios afectados para coordinar la estrategia.