El Chelsea completó este sábado el fichaje de Morgan Rogers desde el Aston Villa por 117 millones de libras (137 millones de euros). El extremo de 23 años firmó un contrato por siete temporadas y afirmó: "Para mí, el Chelsea es el club más grande de Londres".
La operación convierte a Rogers en el futbolista británico más caro de la historia, superando los 135 millones que el Manchester City pagó por Elliot Anderson a principios de julio. También es el fichaje más costoso del Chelsea, por encima de los 121 millones de Enzo Fernández en 2023.
Por qué importa
El Chelsea apostó fuerte por Rogers después de que el Arsenal, que lo consideraba una prioridad, dudara en igualar el precio del Aston Villa. La llegada del jugador —que viene de ayudar a Inglaterra a un tercer puesto en el Mundial y de ganar la Europa League con el Villa— refuerza el nuevo proyecto de Xabi Alonso, quien fue clave para convencerlo.
El dato clave
Rogers acumuló 18 goles y 16 asistencias en la Premier League en las últimas dos temporadas, la novena mejor marca del torneo, igual que su nuevo compañero Cole Palmer. En total, con el Aston Villa sumó 31 tantos y 29 asistencias en 125 partidos.
Entre líneas
La declaración de Rogers sobre que el Chelsea es "el club más grande de Londres" generó incomodidad entre la afición del Arsenal, equipo al que estuvo cerca de unirse. Su decisión final se inclinó por el proyecto deportivo de Alonso y la posibilidad de tener un rol protagónico en un ataque en reconstrucción.
Los números que importan
- 117 millones de libras (137 millones de euros): precio del traspaso, récord británico.
- 7 años de contrato (hasta 2033).
- Cuarto fichaje más caro en la historia de la Premier League, solo detrás de Alexander Isak (145 M), Rogers (137 M) y Elliot Anderson (135 M).
- El Chelsea ya había recaudado unos 150 millones de euros en ventas este verano (Cucurella, Andrey Santos, Tyrique George), lo que le permitió afrontar el desembolso.
Lo que viene después
Se espera que Rogers ocupe un rol versátil en el ataque del Chelsea, ya sea como extremo izquierdo o mediapunta. Su reencuentro con Cole Palmer —compañero en las inferiores del Manchester City— será una de las historias a seguir en la próxima temporada, en la que el club londinense busca volver a la Champions League.