Por qué importa
La DC se posiciona como un actor bisagra. Al no sentirse atada a ninguno de los dos gobiernos, puede votar sin la "carga" de apoyar o rechazar por lealtad política. Esto la convierte en un bloque impredecible tanto para la acusación contra Grau como para la megarreforma, dos temas que tensionan el escenario legislativo.
El estado de las cosas
- Acusación contra Grau: La DC revisará el libelo impulsado por la derecha "con libertad". No adelantó un sentido de voto, pero abrió la puerta a evaluarlo sin prejuicios.
- Megarreforma: Los senadores DC votarán en contra de la idea de legislar, según Ortiz. El partido hubiera preferido separar la reforma tributaria del plan de reconstrucción.
- Recurso al TC: La DC no descarta acudir al Tribunal Constitucional, aunque su prioridad es lograr un acuerdo con el gobierno mediante mesas técnicas o de trabajo.
Entre líneas
La estrategia de Ortiz busca desmarcar a la DC de la polarización. Al declararse independiente de ambos gobiernos, evita etiquetas de "oficialista" u "opositora". Sin embargo, el rechazo a la idea de legislar la megarreforma la alinea de facto con la oposición en ese punto, aunque el análisis "en mérito" de la acusación contra Grau deja espacio para sorpresas.
Qué sigue
Esta semana la comisión de Hacienda votará la idea de legislar la megarreforma, y luego pasará a Sala. La postura de los senadores DC será clave. En paralelo, la acusación constitucional contra Grau seguirá su curso, y la DC definirá su voto una vez que revise el libelo.