El decreto de vivienda sigue sin acuerdo a horas del Consejo
El Gobierno aún negocia con sus socios el real decreto de vivienda que prevé aprobar este martes, con posiciones enfrentadas sobre desahucios, alquileres y medidas fiscales.
El Ministerio de Vivienda busca conciliar la protección a pequeños propietarios que reclama Junts con la intervención de precios que pide Podemos.
El desacuerdo central es el alcance de la protección ante los desahucios: Junts la limitaría a pisos de fondos, mientras Podemos exige un veto general.
¿Qué medidas están sobre la mesa?
El borrador incluye estabilizar los contratos de alquiler, regular los arrendamientos de temporada y prohibir que grandes fondos compren viviendas.
El Ejecutivo también plantea bonificaciones fiscales para propietarios que bajen los alquileres; Junts pide además rebajas de IRPF para inquilinos y compradores.
Podemos propone expropiar 650.000 viviendas de grandes tenedores, pero el PSOE considera inviable la medida y Junts y el PNV rechazan incluirla.
ERC reclama prorrogar todos los contratos de alquiler y elevar el IBI a los grandes tenedores, mientras Sumar exige medidas contundentes para respaldar el paquete.
¿Qué falta para cerrar el pacto?
Sumar dijo que el acuerdo seguía lejos, aunque reconoció avances; Mónica García calificó de irrenunciables la protección a personas vulnerables y la prórroga automática.
El Gobierno intenta cerrar el texto antes del Consejo de Ministros, pero la negociación debe evitar tanto un acuerdo insuficiente como medidas que alejen a Junts o al PNV.