Barrera cumple una condena de cinco años y tres meses por los daños causados a una estación de TransMilenio durante las protestas de 2019. Permanecía en la Escuela de Carabineros, un centro no penitenciario, donde se reportaron presuntos ingresos de celulares y un vehículo de alta gama.
El traslado se enmarca en las primeras medidas del gobierno de Abelardo de la Espriella contra los privilegios carcelarios, junto con el traslado de más de un centenar de reclusos de Itagüí. Se espera que Barrera continúe su condena en el pabellón femenino de La Picaleña sin los beneficios que tenía en Bogotá.