Abogado conservador y aliado de Donald Trump, De la Espriella ganó las elecciones de junio con una promesa de mano dura contra el narcotráfico y la inseguridad, en una victoria ajustada frente al candidato del Pacto Histórico. El Congreso aprobó que la investidura se realizara en Cali, una decisión inédita en la historia republicana.
Prometió intensificar los bombardeos contra guerrillas con apoyo de Estados Unidos e Israel y construir megacárceles similares a las de El Salvador. Comienza sin mayoría en el Congreso, con una oposición que denuncia fraude y anuncia movilizaciones callejeras.