El estado de las cosas
Clark llegó al Centro de Justicia pasadas las 9 de la mañana y declaró a la prensa estar “tranquilo”. Su defensa se basa en dos puntos:
- Afirmó que su rol en Sartor fue como director, no como dueño, y que su involucramiento fue “un poco de rebote”.
- Señaló que el contrato de compra de acciones de Azul Azul, firmado a fines de 2024, fue cancelado porque no se cumplieron las condiciones pactadas, algo que intentó hacer desde enero de 2025 en varias oportunidades.
Entre líneas
Clark evitó referirse directamente a los chats filtrados entre ejecutivos de Sartor, donde uno de ellos escribió: “Que siga perdiendo la U. A lo mejor la compramos más barata”. Al respecto, solo dijo que “cada uno tiene que hacerse responsable de las cosas que dice”.
La estrategia del exdirigente busca desmarcarse de los socios del grupo y reducir las medidas cautelares que solicitará la Fiscalía. Sin embargo, la cancelación del contrato de acciones de Azul Azul —anunciada ayer— no elimina su responsabilidad penal por los hechos ocurridos mientras fue director de Sartor.
Lo que dicen
- Michael Clark: “Yo sé lo que hice y lo que no hice. Espero que esto avance para que las responsabilidades individuales se puedan esclarecer”.
- Fiscalía: Busca acreditar que Clark y los otros imputados participaron en una estructura que defraudó a inversionistas, ocultó información al mercado y usó fondos para operaciones como la compra de Azul Azul.
Qué sigue
La audiencia de formalización continuará hoy y durante los próximos días. La Fiscalía podría solicitar prisión preventiva u otras medidas cautelares para los imputados. Paralelamente, la cancelación del contrato de acciones de Azul Azul deja a siete directores alineados con Clark en una situación incierta, y abre la puerta a una reestructuración del control del club.