El panorama general
La crisis en Ceuta comenzó el jueves 30 de julio, cuando más de 1.500 migrantes entraron a nado o saltando la valla. En menos de 48 horas, la cifra superó las 60.000 personas, según el presidente de Ceuta. Al menos 34 migrantes murieron en el intento.
El flujo equivale al 70% de la población regular del enclave. España desplegó al Ejército, pero el Gobierno descartó declarar la emergencia nacional. Marruecos retiró a sus fuerzas auxiliares durante la Fiesta del Trono, lo que facilitó los cruces.
Lo que dice Francia
Macron ordenó al Ministerio del Interior tomar “todas las medidas oportunas” para reforzar los controles en la frontera española. El ministro Nuñez detalló las acciones en su cuenta de X:
- Instrucciones inmediatas para intensificar los controles fronterizos con España.
- Activación de la Fuerza Fronteriza de Intervención Rápida para comprobaciones en profundidad.
- Contacto con el ministro español Fernando Grande-Marlaska el jueves y previsto para este viernes.
Además, Francia se mostró dispuesta a prestar apoyo a España si lo solicita, incluso a través de Frontex. Las medidas se suman a las adoptadas desde 2020, que incluyeron duplicar las fuerzas de seguridad en la zona y reformar el Código Schengen en 2024.
Entre líneas
La reacción francesa es más moderada que la de Italia y Finlandia, que pidieron cerrar Schengen con España. Nuñez evitó respaldar esa postura y recordó que los controles fronterizos ya existen y fueron reforzados en los últimos meses con una fuerza móvil permanente.
París busca un equilibrio: proteger su territorio sin romper la cooperación con España ni escalar la confrontación diplomática. El ofrecimiento de ayuda a través de Frontex sugiere que prefiere una solución europea coordinada en lugar de medidas unilaterales.
Qué sigue
La situación en Ceuta sigue activa. Este viernes continúa la llegada de personas a nado y por el espigón fronterizo. Centenares de migrantes protagonizaron enfrentamientos violentos en los perímetros durante la madrugada.
Pedro Sánchez viaja hoy a Ceuta y Melilla. La presión sobre España crece: Bruselas ya ofreció refuerzos de Frontex, mientras que la Casa Blanca culpó al gobierno español por sus políticas migratorias. Francia, por ahora, mantiene los controles reforzados pero la puerta abierta a la cooperación.