El origen del conflicto
El Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago dejó sin efecto el traslado de Hernández Norambuena al Recinto Especial Penitenciario de Alta Seguridad (Repas) el 24 de junio. El tribunal consideró un informe del departamento de Mardones que advertía sobre un posible “trato inhumano” en el Repas, dados:
- La edad avanzada y las patologías del recluso
- Las condiciones descritas por él mismo: agua helada, allanamientos frecuentes con esposas y “flashbacks” de su reclusión en Brasil
- La recomendación de traslado inmediato para mantener su atención de salud y programas de reinserción
Lo que está en juego
El sumario no cuestiona el contenido del informe, sino si Mardones lo remitió al tribunal sin socializarlo con sus superiores, saltándose la cadena de mando. El exdirector nacional de Gendarmería Claudio Martínez respaldó la medida, señalando que “se desestructura la cadena de mando en una institución vital de la seguridad pública”.
Las voces discordantes
La organización 81 Razones para Luchar calificó la suspensión como una represalia. Su vocero César Pizarro sostuvo que Mardones actuó dentro de sus atribuciones al responder un requerimiento del tribunal y que la sanción busca desvincular a un funcionario por hacer su trabajo.
Qué sigue
La investigación administrativa determinará si hubo incumplimiento de protocolos. Mientras tanto, la renuncia de Mardones se hará efectiva en cinco días, y el caso mantiene en tensión dos lógicas dentro del sistema penitenciario chileno: la seguridad frente a un reo con historial de fuga y la protección de derechos de un adulto mayor enfermo.