El panorama general
La OCDE maneja dos escenarios según la duración de las perturbaciones:
- Si el conflicto se resuelve pronto: el crecimiento mundial sería de 2,8% en 2026 y subiría a 3,1% en 2027.
- Si se extiende hasta 2027: el crecimiento caería a 2,1% en 2026 y a 1,8% en 2027 —tasas que solo se han visto durante la crisis financiera de 2008 y la pandemia.
La organización, que representa a 38 países industrializados, destaca que los efectos económicos del conflicto persistirán incluso después de un eventual cese al fuego, debido a la reparación de infraestructuras y rutas de transporte dañadas.
Los números que importan
- Crecimiento 2025: 3,4% (antes del conflicto).
- Inflación 2026: proyectada en 4,0%, frente al 3,4% de 2025.
- Gas natural asiático: +80,8%.
- Gas natural europeo: +43,2%.
- Precio del trigo: podría aumentar 13% si se mantiene el alza de fertilizantes.
Entre líneas
El impacto no se limita a las economías desarrolladas. La OCDE advierte que el encarecimiento de fertilizantes representa “un riesgo muy real para la seguridad alimentaria”, que golpeará con más fuerza a los países en desarrollo. Además, la inversión en industrias intensivas en energía y en inteligencia artificial se debilitaría, lo que podría elevar el desempleo.
Asia, altamente dependiente de las importaciones de Medio Oriente, es la región más expuesta. Pero el organismo señala que “el impacto se sentirá en todas partes”.
Lo que dicen
El secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, afirmó que “cuanto más duren las perturbaciones, mayores serán los costos económicos y sociales”. Su economista jefe, Stefano Scarpetta, añadió que muchas economías podrían entrar en recesión si las turbulencias persisten.
Qué sigue
Las negociaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán para un alto al fuego se encuentran estancadas desde hace semanas, tras un frágil cese el 8 de abril. Si no se logra un acuerdo pronto, la OCDE advierte que las consecuencias se profundizarán y dejarán “una huella duradera” en la economía global.