El rendimiento del bono estadounidense a diez años alcanza máximos de 2002
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años llegó el jueves al 5,34%, su nivel más alto desde 2002, en medio de una venta global de bonos.
El avance responde a temores de inflación persistente, vinculados al encarecimiento de la energía y a las interrupciones del suministro de petróleo por los conflictos en Irán y Ucrania.
El rendimiento del bono estadounidense a 30 años también tocó el 5,69% durante la sesión, antes de retroceder.
¿Cómo afecta a los hogares?
El alza del bono a diez años impulsó la tasa promedio de las hipotecas fijas a 30 años al 7,6%, su nivel más alto desde finales de 2023.
La gasolina en Estados Unidos costaba el jueves un 47% más que a finales de febrero, cuando comenzó la guerra con Irán; el diésel subió un 70%.
El diésel se utiliza ampliamente en transporte y agricultura, por lo que el aumento de sus costos puede trasladarse a los precios de los productos en las tiendas.
¿Qué señales llegan de otros mercados?
En el Reino Unido, el rendimiento de los bonos a 30 años superó el 6% por primera vez desde 1998; en Japón, el bono a diez años rondó máximos de tres décadas.
La venta de bonos también presionó a las bolsas europeas: el FTSE 100 cayó casi un 1,7%, su mayor descenso diario desde mayo.
Los datos manufactureros de septiembre en Estados Unidos señalaron un aumento notable de los costos, mientras los inversores siguen atentos a posibles alzas de tasas para contener la inflación.