El estado de las cosas
La jornada del sábado incluyó cuatro hitos principales:
- Discurso en el Palacio Real: ante los reyes, el gobierno, expresidentes y el cuerpo diplomático, León XIV pidió "abandonar las narrativas divisivas y polarizantes" y advirtió que "la tentación de ganar popularidad avivando el fuego de la polarización parece crecer". Agradeció a España su "fidelidad al derecho internacional y al multilateralismo".
- Visita al centro CEDIA de Cáritas: en el barrio obrero de Lucero, el papa se reunió con personas sin hogar y migrantes. Dijo: "quien está en Madrid, es de Madrid". Escuchó testimonios de usuarios y destacó que la caridad no es algo secundario sino "el núcleo incandescente de la misión eclesial".
- Vigilia juvenil en la Plaza de Lima: unas 500.000 personas, la mayoría jóvenes, abarrotaron el Paseo de la Castellana. León XIV les pidió: "Sed humanos. No apariencias, sino rostros fiables". Advirtió sobre la desinformación en redes sociales y los llamó a ser "chispa de una humanidad nueva".
- Encuentro privado con víctimas de abusos: el papa incluyó en su agenda una reunión con sobrevivientes de abusos sexuales por parte del clero. El rey Felipe VI, en su discurso, agradeció al pontífice su trabajo ante "el dolor causado por los casos de abuso".
Por qué importa
La visita de León XIV es la primera de un papa a España desde Benedicto XVI en 2011, y la primera de este pontífice a un país de la Unión Europea fuera de Italia. El papa eligió empezar su recorrido por los márgenes de la ciudad, no por la Puerta de Alcalá, marcando una continuidad con el enfoque social de Francisco.
Entre líneas
León XIV no mencionó a ningún partido o líder concreto, pero sus referencias a "enfoques identitarios que pueblan el mundo de fantasmas y enemigos" se interpretaron como una crítica a la ultraderecha. El líder de Vox, Santiago Abascal, asistió a la ceremonia y aplaudió el discurso. El papa también evitó mencionar a Donald Trump, pese a sus enfrentamientos previos sobre migración y guerras.
Lo que dicen
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, celebró la visita: "La España de hoy necesita referencias morales". El papa bromeó sobre la competencia con los conciertos de Bad Bunny, que coinciden con su viaje: "¿Quieren ver a Bad Bunny o quieren ver al Papa? Muchos irán a ver a Bad Bunny, pero creo que también habrá unos pocos aquí".
Qué sigue
León XIV continúa su agenda el domingo con una misa multitudinaria en la plaza de Cibeles. El lunes hablará ante el Congreso de los Diputados, primera vez que un pontífice se dirige al parlamento español. Luego viajará a Barcelona, donde bendecirá la nueva torre de la Sagrada Familia, y cerrará la visita en Canarias con encuentros sobre migración.