Malasia inicia la repatriación de casi 1.500 personas a Myanmar
Malasia inició el martes el retorno de 1.476 ciudadanos de Myanmar, primera fase de un acuerdo con el gobierno militar para repatriar hasta 5.000 personas.
Las autoridades califican el programa de voluntario, pero la agencia de refugiados de la ONU no pudo entrevistar ni evaluar a los detenidos antes de su salida.
Organizaciones de derechos humanos y la ONU advierten que quienes regresen podrían sufrir persecución, detención o reclutamiento forzoso en medio de la guerra civil.
¿Quiénes integran el primer grupo?
Entre las 1.476 personas hay 1.370 hombres, 79 mujeres, 20 niños y siete niñas; sus edades van de ocho a 60 años.
Los detenidos procedían de 14 centros migratorios; fueron trasladados en 46 autobuses a la base naval de Lumut, en el estado de Perak.
El grupo incluye rohinyás, minoría musulmana que Myanmar no reconoce como ciudadanía y que huyó de la violencia; Malasia acogía a más de 126.144 en febrero de 2026.
¿Por qué preocupa el retorno?
Myanmar vive una guerra civil desde el golpe militar de 2021, y los rohinyás sufrieron persecución y una campaña de violencia que provocó el éxodo masivo de 2017.
Malasia acordó el retorno con el régimen de Min Aung Hlaing; el primer ministro Anwar Ibrahim dijo que invitaría al dirigente a visitar el país para acelerar la repatriación.
El Gobierno malasio atribuye la medida a la creciente hostilidad local hacia los refugiados, en un contexto de presión económica y cambios políticos internos.