El trasfondo
La sentencia del 8 de julio del Tribunal Supremo español establece que los migrantes que llegan por mar no pueden ser devueltos de manera inmediata (rechazo en frontera). Esto, según Rabat, eliminó el "elemento disuasorio" de su política migratoria conjunta.
- Marruecos dice que su estrategia se basa en dos pilares: prevención (vigilancia) y disuasión (devolución rápida).
- El fallo judicial, según Rabat, desactivó el segundo pilar. "Hubo un cambio de paradigma", afirmó la fuente.
- Los contactos con Madrid comenzaron alrededor del 22-23 de julio, cuando las redes sociales amplificaron la interpretación de la sentencia.
Entre líneas
La versión marroquí contradice la del gobierno español, que atribuye la avalancha a desinformación difundida por mafias. La portavoz del Ejecutivo español, Elma Saiz, negó tajantemente haber recibido alertas previas.
"En ningún momento hubo evidencia, ningún informe que nos alertara de la magnitud de este suceso sin precedentes", dijo Saiz.
Marruecos, en cambio, insiste en que "explicamos que esa sentencia iba a crearnos un problema. Y ha creado un problema". La fuente marroquí también criticó a políticos españoles por instrumentalizar la crisis con fines electorales, aunque dijo que la coordinación con el Ejecutivo de Sánchez sigue siendo "perfecta".
Lo que no se dice
Rabat evita reconocer un relajamiento intencional del control fronterizo, como sugieren varios gobiernos europeos y analistas. En su lugar, subraya la dificultad material de contener a 40.000 personas con fuerzas de seguridad.
- Pregunta retórica de la fuente: "Si tienes a 40.000 personas, ¿cuántas fuerzas de seguridad necesitarías?".
- Marruecos moviliza unos 20.000 efectivos para el control del litoral, pero afirma que el componente de seguridad "nunca será suficiente".
La declaración busca desmarcarse de la tesis de que Rabat usó la migración como presión política. "Marruecos no actúa bajo presiones, ni chantaje, ni contrapartida", sentenció la fuente.
La imagen completa
La crisis de Ceuta expone un desacuerdo de fondo sobre la responsabilidad. España culpa a las mafias y a la desinformación; Marruecos culpa a la justicia española. Ambos coinciden en que la gestión debe ser compartida, pero difieren en quién falló en la alerta temprana. La reunión urgente de ministros del Interior de la UE este martes definirá si el bloque respalda la postura de Madrid o exige más controles a Rabat.